American Deli
Centro Comercial Iñaquito
Con la marca American Deli, se presentó el reto de rediseñar su imagen para atraer la atención del cliente mediante un espacio interior innovador y cautivador. El diseño logrado combina un estilo moderno y acogedor que captura la esencia de la marca, utilizando murales creados con inteligencia artificial y materiales distintivos como madera, metal y mosaicos exclusivos diseñados para la marca. La iluminación estratégica resalta el ambiente desde la distancia, ofreciendo una experiencia visual que da la bienvenida a los clientes en un entorno sofisticado y contemporáneo.
El proyecto, desarrollado en un área de 195 m², incluyó el diseño de un salón funcional, una cocina completamente equipada y un mezzanine para maximizar el aforo. Se incorporó una doble altura en el salón para expandir la sensación de espacio y establecer relaciones visuales entre el salón en planta baja y el mezzanine. La cocina fue diseñada con una disposición adecuada, considerando las especificaciones técnicas de cada equipo para optimizar la preparación del menú de la marca.
En cuanto a la iluminación, se implementaron lámparas decorativas colgantes sobre las mesas fijas y detalles de iluminación LED para acentuar los murales en las paredes y los acabados en madera en los cielos rasos, mejorando tanto la funcionalidad como la estética del espacio.
En cuanto a la paleta de colores, se optó por una combinación de tonos neutros y acentos distintivos. Se utilizaron colores como negro en los mosaicos y paredes, blanco en la cocina y mosaicos, y café claro en la melamina de los tableros y detalles de cielorrasos. Estos tonos neutros se contrastan con acentos en celeste y rosa, correspondientes a los colores de la marca e identidad de American Deli, presentes en algunos recubrimientos de paredes, las lámparas colgantes y letreros de neón distintivos. Esta combinación de colores crea una paleta armoniosa que ejemplifica los ideales de la marca y refuerza su identidad visual.
El rediseño de American Deli no solo modernizó la imagen de la marca, sino que también creó un ambiente que conecta con sus clientes de manera única y memorable. Cada elemento, desde los materiales hasta la iluminación y la paleta de colores, fue cuidadosamente seleccionado para reflejar los valores de la marca y mejorar la experiencia del cliente. Este proyecto destaca como un ejemplo de cómo un diseño bien pensado puede transformar un espacio y reforzar la identidad de una marca.